Conoce a los autores: Susana Sierra Álvarez

En la sección «Conoce a los autores» queremos que los lectores se acerquen a los autores. A lo largo de varias preguntas cortas encontraréis recomendaciones, anécdotas, curiosidades…

En esta ocasión, Susana Sierra Álvarez nos revela varios detalles sobre sus gustos literarios. Es autora de «Guía para corregir textos dramáticos. Cómo enfrentarse a un texto dramático sin que sea un drama», un manual que reflexiona sobre la corrección ortotipográfica y de estilo de los textos dramáticos.

Susana es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de León y en Arte Dramático por la RESAD de Madrid. Trabajó como actriz, desarrolló tareas de producción y distribución teatral varios años, y desde hace más de veinte se dedica a la corrección y redacción de textos como actividad principal.

Guía para corregir textos dramáticos. Susana Sierra Álvarez

  1. ¿Crees que se puede tener un solo libro favorito? Si es así, dinos cuál es el tuyo.

Algunas personas dicen que lo tienen, por lo que será posible. Lo que tengo es una lista de libros que me han conmocionado por distintos motivos: la historia, la belleza de sus palabras, su estructura… El jinete polaco de Muñoz Molina, Nubosidad variable de Martín Gaite, cualquier novela de Marsé, muchos. Y cada año releo al menos una vez los sonetos de Garcilaso de la Vega.

  1. ¿Lees en papel o en digital?

Uso las dos posibilidades, aunque, con diferencia, en papel. Pero es más una cuestión de cómo me van llegando.

  1. Cuando lees un libro, ¿te gusta subrayar, anotar, doblar las páginas… o lo dejas inmaculado?

Depende del libro. Si es lectura académica o profesional, desde luego que subrayo y anoto. Cuando es lectura lúdica me absorbe y no estoy más que para disfrutar. Y no doblo las páginas. Un marcapáginas especial y con gracia aumenta el placer de la lectura.

  1. Si puedes elegir, ¿lees los libros traducidos o en el idioma original?

El idioma original es clave, pero, por desgracia para mí, mi nivel de inglés y francés, aunque me sirvan para trabajar, no me permite disfrutar como se merecen ciertos textos, por lo que debo recurrir a las traducciones.

  1. ¿Qué libro te gustaría haber escrito?

Muchos. Quizá Tiempo de cerezas, de Montserrat Roig.

  1. ¿Eres más un ratón de biblioteca o una compradora de libros compulsiva?

Tiendo a lo segundo, aunque me gustaría ser más lo primero.

  1. ¿Eres de los que no devuelven los libros cuando se los prestan o de los que no prestan los libros porque no los devuelven?

Cuando presto un libro espero que me lo devuelvan, por eso se llama préstamo y no regalo, por lo que, en justa compensación, soy escrupulosa para devolverlo lo antes posible. Y sí, presto libros, asumiendo el riesgo de no volver a verlos.

  1. ¿Lees en completo silencio o con música de fondo?

En silencio, la música me distrae mucho.

  1. Si no hubieras sido escritora, ¿qué otra disciplina artística te hubiera gustado desarrollar profesionalmente?

Mi vocación cuando estudiaba incluía dedicarme a las letras y al teatro, la primera parte, más o menos, parece que se cumple, por lo que hubiera estado bien poder dedicarme de manera profesional al teatro, ya fuera como actriz o en otro de sus oficios: dramaturga, figurinista… Y como un imposible absoluto, cantante. Cantar es un don que no tengo.

  1. ¿Qué libro les dedicarías a los políticos españoles actuales?

Creo que hay una falta de compromiso de la clase política con dos temas claves para el progreso de la sociedad: la ética y la cultura. Una buena lectura sería ¿Para qué sirve realmente la ética?, de Adela Cortina.

  1. Recomiéndanos un libro de ensayo.

Sigo con Adela Cortina, Aporafobia, el rechazo al pobre: un desafío para la sociedad democrática.

  1. Recomiéndanos un libro de poesía.

Ya nombré a Garcilaso. Por cambiar un poco de tono, El río de sombra, de Antonio Colinas que recoge sus poemas hasta 2002.

  1. Recomiéndanos una librería en Madrid o en otra ciudad.

Me gusta Cervantes y Compañía, en Madrid, aparte de los libros, el espacio es muy especial.

  1. Un clásico que consideres sobrevalorado.

Los criterios van cambiando con el tiempo y lo que hoy es excelso a los veinte años es una birria, pero a los 60 se reivindica. Además, en esto interviene el gusto personal. Soy cautelosa, puedo decir si me gusta, si me ha aburrido y dar mi opinión sobre temas técnicos, pero no me atrevo a descalificar de manera tajante. Lo objetivamente mal escrito, con estructura deficiente, con personajes inconsistentes, historias sin interés… no admite discusión, sin embargo, cuando hablamos del resto, entramos en terrenos resbaladizos. (A no ser Cincuenta sombras de Grey, que esperemos que nunca sea un clásico).

  1. Una obra que consideres infravalorada.

Me atengo a la respuesta anterior.

  1. Negarás haberlo confesado, pero nadie sabe que lees…

Las lecturas inconfesables son secretas.

Susana Sierra Álvarez. Guía para corregir textos dramáticos

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